domingo, 21 de septiembre de 2008

Santiago en 300 palabras (308 si cuentan los títulos)

Un hombre que no saluda

Maldonado es un hombre que no saluda. No saluda a nadie, no saluda a su vecina Yolanda que saluda a todo el mundo, no saluda a su mamá cuando la va a ver al hogar, no saluda a sus hijos cuando le van a pedir plata. No saluda a su reflejo en el espejo. No saluda al abogado de su ex, que va para que firme unos papeles. Yolanda lo saluda en la mañana, Yolanda lo saluda en la noche, Maldonado la ignora en la mañana y en la noche. Yo le digo que se le nota mucho lo santiaguino.

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Para Santiago

¿Puedo ser yo? Al parecer no. Yo puedo ser del Bulla o del Colo, ser cuico o flayte, ser mayor o menor de edad, ser pelolais o pokemón, ser ABC1 o C2, ser de derecha o de izquierda, ciudadano o no, asaltante o asaltado, víctima o victimario. Depredador o presa. ¿Dónde están Felipe, Francisca, Cristián, Lalo, Brayatan, Carolina, Yesni, Chipamogli? ¿Dónde estoy yo? Puedo salir en Yingo, SQP, las noticias, en Amor Ciego. Tengo el mundo a un solo click, podría aparecer en los afiches del Metro, y aún así no sería nadie para Santiago. Ni Santa Isabel me conoce.

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Café

Se paró afuera. No veía nada, escuchaba cumbia de nefasta calidad. Se metió la mano al bolsillo y palpó algo duro. Dejó la mano ahí. Empujó la puerta y entró, fue bienvenido por unas curvas cubiertas de rojo y unos ojos aturdidores. Sus dieciocho años se fueron al suelo. Cerró fuertemente el puño dentro de su bolsillo, transpiraba frío. Se acercó como pudo a esos ojos que le desnudaban la vida. “¿Qué le hago, mijito?” preguntó la hechicera con piernas de café. Él desvió la mirada hacia su bolsillo, ella hizo lo mismo. Sacó unas monedas y dijo: “Un café”.




miércoles, 20 de agosto de 2008

WUJUUUU!!!

Hueones, hoy es un día muy importante para mí................................¡AL FIN LOGRÉ VER QUE CRESTA HABÍA EN ESAS MALDITAS IMÁGENES ENTERAS BUG CON RAYAS LOCAS!

Así pues, para conmemorar esta importante ocasión, les dejo un estereograma:


No sé qué cresta es porque me da lata hacer el enorme esfuerzo de ver. Másquenla.

viernes, 15 de agosto de 2008

Noooo hueón, no.

Ahora sí que cagué, esta hueá fue como un puñetazo en la guata, de esos que te dejan sin respirar. Sabía de antemano que no tenía como salir airoso de esta si me quedaba, pero aún así no quise salirme a su debido momento y cague nomas...Y todo es culpa mía. Fuck it all.

sábado, 9 de agosto de 2008

Mensaje subliminal

ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO TOY CHATO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO ME ABURRO


El que lo encuentra se gana un "Aweonao!" por ocioso



Y aca una foto pa que no se vea tan fome

domingo, 15 de junio de 2008

Despedida

[Este es un cuento que hice de tarea en el electivo que tengo en el colegio, tuve que usar personajes hechos por otros y me tocó un loco con 25 gatos, que odia su trabajo y un viejo chofer de tren amargado que no se qué hueá. Como me dio lata hacer esto y de hecho odié esta tarea hice un microcuento entero penca, no le puse ningún esfuerzo y para mi sorpresa dijeron que era MUY bueno, un ejemplo de microcuento xD.]

Todavía recuerdo el primer día que me dijiste lo que te escuché, dijiste: “Me das vergüenza, Hururo”. Fue hace treinta y dos años, lo recuerdo bien, tú no me ibas a dejar olvidarlo, y me demostraste todos los días que era un fracaso. Tú, Pedro Fuentes, me insultas a mí, tu hijo, tu único hijo, el único que te queda por lo menos. Soy el único ser que te soporta después de la mamá, que se murió de infeliz por tu culpa. Lo único que haces es salir a caminar por la vieja línea del tren, cantando “Volver” de Gardel.

¿Cómo iba la canción? Se me olvidó, no puedo pensar claramente ahora y es por eso que mejor termino rápido…siento que nunca te hayas enorgullecido de mí, el que se disfraza de dinosaurio en el Unimarc cerca de mi casa, el que si gasta un peso más le quitan todo, la casa, mis gatos, todo. Lo siento mucho, siento no haber sido como mi hermana, que nunca conocí, siento mucho que nunca te haya hecho feliz. Aunque no es mí culpa, tu nunca quisiste ser feliz, no después de la muerte de mi hermana o del cierre de la estación de trenes, poco podía hacer yo con tal determinación de no volver a ser feliz. Me disculpo por ser obeso. Siento mucho el haber sido tu hijo. Gracias por el revólver.

domingo, 27 de abril de 2008

Casa de los Espejos

Quién sabría que llegaría,
Al lugar que menos quería.
Donde tu vil traición,

Dejó mi guitarra sin canción,

Mi pintura sin color,

Las rosas que te di sin olor.


Camino por esta casa,

Donde cada vez que alguien mira

Se ve a si mismo sin panza

O comido de una que otra tira

De Carne, de grasa,

De gula en una pira.


Al final llego yo

Donde el paradigma de mi existencia

Me espera a mí, dentro de un hoyo.

Esperaba ver mi esencia

Pero en el espejo roto no era yo

Quien devolvía mi mirada,

Sino tú, mi amada

Con mi mandolín en tu regazo

Y mi espíritu en tu beso.


sábado, 12 de abril de 2008

martes, 8 de abril de 2008

El payaso

Soy un payaso, soy un payaso para que la gente crea que soy superficial y para que no me moleste...o para los que saben que no soy superficial soy un payaso para que cuando hagan preguntas comprometedoras los agarro para el hueveo y al final o desvío el tema o se terminan enojando y a pregunta queda sin responder.

Funciona siempre, soy tan seco.

Ocasionalmente me pongo serio, me pongo serio con la gente que se podría decir que confío y a veces dejo salir una que otra cuestioncita loca. Pero ni tanto. Ahora ha empezado a ser mas frecuente y descubrí que ayuda bastante...pero voy seguir siendo reservado, porque así soy.

Después de mucho pensar descubrí que si realmente quieres que la gente no sepa cómo eres no tienes que ocultar solo lo que escarba demasiado profundo en tu ser, porque en ese caso el silencio dice más que las palabras y en mi caso cuando me ocultan cosas específicas logro inferir algo, sino además debes ocultar cosas intrascendentales para despistar en cierta medida al investigador...y además si escondo mucho a la larga se aburren...¿Quién cresta se dedicaría tanto tiempo a descubrir la verdadera identidad de una persona?

En resumen soy un huraño, antisocial, reservado, introvertido y con cierto grado de autismo...y más vale que lo crean, ustedes los pobres diablos que buscando cualquier cuestión cayeron en este antro de la inutilidad, porque esta sería la mayor sincerada que haré en muchísimo tiempo...y en resumen: yo miento...pero soy honesto al admitirlo

jueves, 3 de abril de 2008

Tomasito

- Bueno, quería decirte que todo está bien, conseguí empleo, ojalá este lo conserve, habrá que ver.

Silencio.

- Tu madre creo que está bien aunque hace tiempo que no la veo, tú deberías saber si ella también te visita.

Sopló una brisa que agitó el pasto, para luego desaparecer a lo lejos, muy lejos.

- Eso quería decirte, te veré la próxima semana supongo. Te extraño. Adiós

Ningún sonido rompió aquél denso momento de silencio, nostalgia y amargura, muy a pesar del hombre alto, cabizbajo y melancólico, cuyo deseo era que fuera capaz de esperar un milagro que lo sacara de aquél letargo espiritual en el que se hallaba sumido de hace mucho tiempo. Tomó su boina negra, único vestigio de los tiempos en que sonreía, se enojaba y lloraba y se la puso, miró al frente y empezó a caminar, con una parsimonia de alguien que no quiere seguir avanzando, cuyo único deseo es no tener que moverse más, quedarse ahí y esperar a que un huracán lo borre de la memoria de los hombres para que a la vez él se olvide de su propia existencia, su tristeza, su remordimiento. Estaba a un par de metros de distancia cuando dirigió una última mirada a aquél bloque de cemento, que decía:

Tomás Aldunate Rosas

1995-2003

“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”

Se quedó ahí un instante, en que el tiempo se detuvo y donde las gotas de lluvia que comenzaron a caer hicieron una pausa en su trayecto hacia la destrucción para darle una última oportunidad a aquella frase, que fue escrita en piedra con la idea de que él fuera capaz de abrazar el concepto de esperanza. Fue inútil, giró la cabeza y siguió su camino, al igual que las gotas de agua que se estrellaban contra el suelo, al igual que el perro destrozado bajo las ruedas de un auto, al igual que un recién nacido cuya única culpa fue olvidarse de respirar, adelantándose a todos en el camino hacia la muerte, el camino que él deseaba con toda su alma y que sin embargo mientras más caminaba mas se alejaba de él.

- Otra vez acá.

Una voz lo sacó de su estupor, levantó la cabeza y miró a aquél hombrecillo, vestido de negro y con un librillo en sus manos.

- Padre Nicanor, tanto tiempo sin vernos.

- No bromee, ha pasado una semana- esperó unos instantes- entre que está empapado y se va a enfermar otra vez, le convido un café.

Asintió y siguió al sacerdote dentro de la parroquia.

- Han pasado 3 años ya, no puede seguir así, su hijo no querría esto.

- Con todo respeto, mi hijo murió, por lo que no tiene mucho que decir.

- Me dice usted esto y aún así viene todas las semanas a hablarle por horas hasta que termina en el hospital con neumonía por enésima vez – Le dijo el párroco- Es como si quisiera morir.

- Eso es justamente lo que deseo y usted lo sabe bien- espetó el padre.

- ¡Hombre! ¡No diga estupideces!- bramó el cura- Tú lo que quieres no es morir, quieres que Tomás viva.

- ¿Hay algo de malo en eso? ¿Soy una persona terrible por querer ver crecer a mi hijo, verlo en sus presentaciones del colegio, conocer a su novia, estar en su matrimonio?- preguntó-¿Tiene algo de malo…- y en ese momento se le quebró la voz-…querer que haya sido mi hijo que me enterrara a mí y no al revés?

El padre Nicanor lo miró con infinita compasión y le puso una mano en el hombro mientras decía:

- No, en absoluto, pero debes comprender que él se fue a otro lugar, y que tú no puedes seguirlo a él. Tú debes seguir tu propio camino.

- ¿Usted cree que el hombre es dueño de su destino?

- Es más complicado que eso.

- Responda sí o no.

- Bueno…sí.

- Muchas gracias, eso era lo que necesitaba saber.

Tomó un último sorbo de café, se paró y con una energía que no se le veía de hace años salió caminando por la puerta.

- Dios mío, está a punto de hacer algo estúpido.

Fue corriendo hacia el acantilado que estaba a pocos metros de distancia y vio una solitaria figura parada en el borde.

- ¡No seas insensato hombre! ¡Así no lograrás que Tomás vuelva a ti!

Unos ojos con un brillo anormal atravesaron al padre Nicanor.

- Le encuentro toda la razón padre, pero de este modo podré ir yo a él.

- ¡Luis, no lo haga, aún queda mucho por lo cual vivir!

Luis se dio vuelta, sonrió una última vez al padre, pálido y sudoroso frente a tal acto de desesperación y murmuró, en un volumen casi imperceptible:

- Voy a ir a ver a mi hijo, al fin veré a mi Tomasito.

Y se lanzó… se lanzó a las fauces del mar, bravo como no se había visto en una vida, hambriento de sangre, de lágrimas, de amargura.

- Por favor, ten piedad de su alma- dijo el padre Nicanor, llorando mientras veía desaparecer a aquél hombre bajo un manto azul de furia y falsa redención.

FIN

miércoles, 26 de marzo de 2008

Y bueno, hasta acá nomás llegamos.

Murió. Murió la Zona de Jugo, donde me hice de tantos amigos (en realidad ni tantos, pero más de lo que esperaba, de hecho la proporción sería infinita, yo nunca pensé en hacerme de ningún amigo en un foro de un server de RO, que de hecho hace ya bastante tiempo ni el foro ni yo tenemos algo de RO en el sistema) cuyo no-odio u indiferencia hacia mi persona es bastante agradecida. Por razones que de hecho no tengo ni repico idea cuáles son se eliminó la Zona de Jugo del foro de Anime.cl, quedando puros subtemas de contenido "aportivo" según ellos. Suena duro y si algún admin lee esto, se va a poner rojo de ira cuando lea que sin Zona de Jugo yo simplemente no tengo razón para seguir visitando la página. Pero los quiero igual xD, los voy a echar de menos, ojalá nos leamos en alguna zona donde no exista sistema de karma o en realidad donde ustedes no manejen el sistema, porque se disfruta harto más jugosear cuando no tienes que hacerte cargo de un sistema, cuando simplemente eres parte de él. Un vasallo más.

No me debería gustar mucho admitirlo pero como soy un apático de mierda voy a decir que de hecho quedó un vacío de proporciones mayores a la deseada, y no solo en cuestiones de qué cresta hacer con mi tiempo, donde conectarme a huevear con Brujo o a huevear a Anibe eran pan de cada día, gastaba cerca del 60% de mi tiempo puro posteando sandeces en el foro xD, sino también que era un lugar donde conocí a mucha gente que me agradó sobremanera, donde pase momentos muy gratos y ninguno amargo, ni siquiera los 18 karmazos que me llegaron, algunos de los cuales no sé donde chucha salieron (me llueve karma parece) y sobretodo era un lugar donde simplemente podía llegar y darle un Pato Yáñez a todos los problemas (inconfesables por lo serios que son algunos...y huevones otros) que me atormentaban. Muchos dicen que era una pérdida de tiempo esa sección, pero les digo: Reírse por reír, hablar por hablar, donde nada tiene que estar meticulosamente calculado es muy terapéutico. Por lo menos para mí.

Aunque sé que nadie lee esta lesera y las ciento-y-algo visitas son casi el 90% atribuíbles a mí mando saludos a Milk, Tritón, Panda, Tuty, Kay, Phoenix, Spriggan, J y todos los jugosos de mierda que andaban ahí. Y mención ultra especial y un abrazo enorme que atenta contra la heterosexualidad(excepto uno, un abrazo se salva xD) a Brujo, Sennin, Javiera y por último a Anibe, que aunque no nos conocemos ni el nombre y con suerte nos vimos una vez me dejaba huevearlo sin descanso tanto en MSN como en el foro y en su blog. Anibe, gracias por dejarme tirarte mierda. xD

Esop. Iba a poner fotito o algo así pero me dio una paja enorme asíque CHUMASTRAGUENLA. la Divertientretención...lo que YO quiero MUAJAJAJAJA

Anime.CL, lo que ellos quieran

miércoles, 13 de febrero de 2008

[Sín Título]- IV

IV

Ágata era una mujer de cuerpo y carácter fuerte, vivía y sentía intensamente, cuando amaba lo hacía con todo su ser y lo mismo sucedía cuando odiaba. Su calidad de madre iba más allá de su familia, permeaba al pueblo entero y es por eso que cariñosamente le decían “La Madre de Siempreverde”, antes solían decirle “Doña Mamá” pero ella insistía en que ese era un apodo de prostitutas. Tal era su influencia que asistía a todos las reuniones comunales como representante del pueblo entero, era la única con el nervio suficiente para corregir a punta de reprimendas verbales e incluso físicas al alcalde José de Lontananza (o Pepe para los amigos) cuando ella creía que el alcalde estaba a punto de tomar una decisión que pudiera dañar al pueblo de cualquier manera. No sería extraño pensar que se postulara ella misma para alcaldesa, pero cada vez que alguien lanzaba al aire esa pregunta, ella respondía siempre con las mismas palabras, en el mismo tono, una y otra vez:

- No me vengas con estupideces – Decía Mamá - Mira como lo tienen al pobre Pepe, tiene que andar lidiando con cada estupidez del gobierno, tanto así que se le secó el seso y ahora anda igual de jodido que ellos.

- Oiga doña Ágata yo estoy presente – decía indignado Pepe de Lontananza.

- No te quita lo idiota, no sé que haces aquí en mi café si deberías estar en la alcaldía trabajando.

- ¡Es mi hora de almuerzo!

Se miraban directamente a los ojos.

- Inútil.

- Vieja loca.

Así era una relación normal entre ellos dos, a los ojos de cualquier persona que no fuera de Siempreverde le parecería que ambos querrían matarse, pero la verdad es que se tenían un respeto y aprecio mutuo inimaginable. Tanto así que una vez una visita ilustre fue a la localidad y al ver la imprudencia de aquella mujer que sin ningún pudor entraba a la oficina en plena reunión a pedir prestada un par de tijeras, preguntó al alcalde quien era ella, llamándola “mujerzuela ignorante y loca” además de otros improperios de grueso calibre, indignos de ser relatados acá. Antes que ella explotara de ira la detuvo un bramido feroz junto a un golpe de mesa que hizo un estruendo tal que las palomas de la plaza de armas huyeron volando.

- ¡No se atreva a decirle mujerzuela! – rugió Pepe, rojo de cólera ante la impertinencia de la visita, tanto él como “Mamá Siempreverde” quedaron atónitos ante aquella furia, nunca antes vista en el bonachón de Pepe.

- ¿Cómo dice usted? – Preguntó el turista – ¡Tenga más respeto conmigo señor!

- ¡Usted tenga más respeto, que esta señora conoce a este pueblo como nadie en el mundo y vale mucho más que cien de usted! – Le respondió el alcalde de la ilustre ciudad de Siempreverde, se enderezó la corbata, se arregló un flequillo que se había rebelado en medio de la rabieta y dijo con una serenidad que atemorizaba – Nadie insulta a los lugareños y menos a esta dama que tanto ha hecho por este pueblo, que se merece los más altos honores del estado. Ahora por favor discúlpese y le ruego que disfrute de su estadía en este lugar, al que yo llamo hogar.

Una pausa le dio tiempo a doña Ágata de arremangarse la blusa y sin ningún rodeo, se acercó a su defensor y le propinó una palmada en la cabeza tan sonora que el visitante se estremeció ante tal muestra de poder.

- ¿Qué crees que haces gritando de ese modo? ¡Casi me matas del susto idiota!

- ¡Defendiéndote mujer! ¿Acaso eres sorda?

- ¡Sordo eres tú que no sabes escuchar cuando te digo que trates bien a los turistas! A veces me pregunto por qué demonios voto por ti.

- ¡Porque soy el único que se presenta!

- Dios mío que nunca vas a aprender, me voy a mi café que aquí lo único que hago es amargarme la vida.

- Toma tus tijeras y lárgate.

- Ya no las quiero, sopenco.

- Vieja loca.

La visita ilustre, acorralada en un rincón, halló la manera de decir, con una sonrisa nerviosa y el sudor empapándole el rostro:

- Encantadora, simplemente encantadora.

Esa misma noche, en El Embrujo, estaba doña Ágata tomando café con don Pepe, solían hacerlo todos los días, ya era una costumbre que en el atardecer el alcalde pasaría a descansar un rato a su restaurante favorito.

- ¿Te meterás en problemas por lo que ocurrió al mediodía? – preguntó ella mientras bebía un sorbo de café.

- Lo dudo mucho – respondió el alcalde, riendo- De hecho lo impresionaste sobremanera, me dijo que quería “conocerte mejor”.

- Ya estoy muy vieja para esas niñerías.

- Ambos lo estamos.

lunes, 11 de febrero de 2008

[Sin título]- II & III

[Combo doble porque el segundo capítulo es corto...esop. Enjoy]

II

Siempreverde, a mediados del siglo XX era un pueblo con trece mil trescientos cuarenta y cuatro habitantes según el último censo, finalizado el mes anterior, era una localidad de culto para pescadores, músicos y actores, pero desconocida para el resto del mundo. Era además un pueblo con una infraestructura atípica al típico pueblo español, consistente en divisiones cuadradas de los mismos tamaños ordenados en similar estilo. Su fundador, Zacarías, decidió cambiar esa “anticuada y mediocre forma de ordenar al pueblo” por una “que hiciera destacar a su pueblo, haciéndola famosa en el mundo entero”.

Su plan en un comienzo falló estrepitosamente, creyéndola una ciudad de sanguinarios moros en vez de pacíficos agricultores, pastores y pescadores, la gran cantidad de comercio español la marginó del resto. Mas, una vez que ya habían sido expulsados, lentamente el exterior fue descubriendo la villa que decenios más tarde sería testigo de una historia de amor que perdura hasta hoy. Una de sus habitantes era la familia Cerdeña, consistente en una pareja con una hija, llamaba Nadia.

- Hija, ven rápido a atender a los clientes – dijo Ágata llamando a su hija, una joven de 20 años.

- Ya mamá, voy enseguida – dijo Nadia, con voz de brisa veraniega - ¿Les puedo tomar la orden?

- B-b-bueno, quiero un café, por favor.

- Por supuesto, estoy para servirle – dijo con una sonrisa.

El cliente, un hombre con edad suficiente para tener mostacho poblado y canas a los lados, quedó embobado con aquella aparición, aquella mujer que se alejaba caminando con esas piernas de gacela: esbeltas, elegantes y fuertes. Su cuerpo podía ser comparado con un violín: curvilíneo y acicalado, con la dignidad y finura que los caracterizaba.

- Tome su café.

- Muchísimas gracias, señorita.

- No hay de qué.

Nadia andaba de buen ánimo ese día, sin saber por qué despertó con una sonrisa en el rostro, adornando su tez clara y cabello castaño claro, abrió los ojos, que contenían una mezcla entre cielo y mar, dando una sensación de armonía parsimoniosa y energía desbordante simultáneamente. Tenía la sensación de que algo bueno iba a pasar ese día.

III

“Bienvenido a Siempreverde” decía el cartel que había pasado hace 5 minutos, con un caminar lento pero seguro el joven arrastraba su abrigo desgarbado y sucio debido a las innumerables noches en la intemperie, los pocos que lo conocían poco sabían de él, salvo que era mudo, huérfano y siempre acarreaba un violín consigo, tan antiguo como el oficio más viejo de la historia y viéndose tan nuevo como el crío que corría allá, a lo lejos, en una plaza llena de palomas, niños y ancianos jugando ajedrez. Algunos le decían el Violinista Errante, puesto que al no quedarse en un pueblo por más de una semana había recorrido toda Europa con la misma expresión de nobleza y soledad en sus ojos.

- Anda buscando un hogar – dijo alguna vez una perspicaz hospedera que además de buena cocinera se decía que había heredado las habilidades de su abuela gitana de la clarividencia.

Él, inmutable, caminó hasta el centro de Siempreverde y se detuvo frente a un café, llamado “Café Embrujo”, estaba cansado y hambriento, entró al local.

Una campanita alertó a Nadia de que un nuevo cliente había llegado, vio a un joven quemado por el Sol y con el pelo negro como el carbón, andaba con un abrigo roto y remendado varias veces en varias partes, café de tanto polvo y barro acumulado, esto, junto a la expresión cansada del recién llegado la hicieron reaccionar pronto y con la misma sonrisa de esa mañana lo invitó a sentarse.

- Tome asiento, que se ve a simple vista que usted es un viajero cansado y hambriento.

Él asintió en silencio.

- ¿Qué desea? Tenemos café, chocolate caliente, tortillas…

Él señaló con el dedo las tostadas y el café de una señora en la mesa contigua. Nadia se extrañó por el estricto silencio con el que actuaba, pero los clientes son clientes y hay que tratarlos bien, dice su madre siempre. Le entregó su pedido y el comenzó a comer con el mismo silencio y lentitud que demostró desde que había llegado, con una delicadeza extrema como si estuviera en plena cirugía abierta al corazón. Nadia lo miraba desde lejos, con curiosidad, recién ahí se dio cuenta de que acarreaba consigo un estuche de violín, desgastado por todos esos años de peregrinaje. Ella cayó en la cuenta que tal vez era mudo, porque le vio una fea cicatriz en el cuello, se notaba a simple vista que nunca cicatrizó bien la herida. Sintió compasión.

- ¿Qué le pasó en el cuello?

Él la miró y sus ojos dijeron: “es una historia larga y antigua” o eso pudo interpretar de su mirada, con ojos café que parecían ser un pozo sin fondo, una puerta hacia su mente imposible de cruzar. Él bebió su último sorbo de café, sacó un par de monedas de su bolsillo y se las entregó.

- Tome, me dio de más – dijo extendiendo su mano abierta con un par de monedas de cobre.

Él tomó su mano y la cerró, ella se estremeció, esas manos cansadas la trataron con una delicadeza que no había sentido nunca, un suave calor recorrió su cuerpo. Se había ruborizado.

- Gracias por el café – le dijeron los ojos del Violinista, se paró, tomó su estuche y se dio vuelta para salir de la cafetería, con esa expresión inmune a todo, que captaban todo y no expresaban nada.

Nadia quedó mirando su mano, la sintió con sus dedos, aún sentía la suavidad del peregrino, escuchó la campanita que sonaba cada vez que se abría la puerta de vidrio y se sobresaltó, antes que el cliente saliera le preguntó su nombre.

- No tengo nombre – respondió secamente y salió del local.

Ella quedó ahí, ruborizada aún y con una curiosidad que le carcomía la mente. Su madre, detrás del contador, había presenciado todo.

lunes, 28 de enero de 2008

[Sin título]- I

I

Siempreverde en esos tiempos era un pueblucho desconocido erigido en el Valle de Lüdverbeich, en honor a un explorador desconocido que descubrió aquella zona después de dos décadas de incansable exploración. Dice la leyenda que en el Viejo Mundo existía un pequeño reinado adyacente a Polonia que contra todo pronóstico logró mantenerse independiente de Alemania por dos siglos, hasta que la catastrófica Guerra Civil acabó con toda la población de Grekeria, siendo el territorio anexado a Alemania. Grekeria era un reino ambicioso que soñaba con la expansión mediante colonias siguiendo el ejemplo de reinados tales como España, Portugal e Inglaterra. En ese entonces el rey destinó una gran cantidad de fondos a la exploración con la ordenanza real de descubrir una isla en menos de veinte años y asentar una colonia allí, quien fallara en el propósito sería ejecutado por traición. Siete hombres con sus respectivas comitivas se ofrecieron a comenzar aquella descomunal empresa. Lo poco que se ha podido recobrar de las ruinas de aquella nación fue escrito por un francés errante que llegó a esa ciudad, aprendió el lenguaje de la gente y se dedicó a registrar la historia de aquél pueblo, él murió antes de volver a su país y la gran mayoría de los escritos se perdieron en la Guerra Civil. Esos escritos no dan más datos excepto que uno de aquellos siete exploradores había logrado llegar a un valle deshabitado, después de perder a la mitad de su comitiva, estar rotundamente perdido sin ayuda de una brújula u astrolabio y enfermo de escorbuto; que se dedicó a explorar el lugar. Luego de un par de horas llego a la conclusión de que efectivamente había descubierto una isla en alguna parte del mundo, plantó la bandera de su patria y gritó “¡Lüdverbeich!”, colapsando en el suelo, hundiéndose en el plácido sueño de la autorrealización, para nunca más despertar. Aquél explorador anónimo murió así en paz luego de diecisiete años, siete meses, siete días y siete horas de búsqueda, sus acompañantes pronto intentaron emprender el camino de regreso sin saber por dónde se regresaba, no teniendo más opción que cruzar el bosque que embellecía aquella isla, para sorpresa y desilusión de ellos, inmediatamente después de él encontraron una villa, fue así como descubrieron que esa isla no era una isla sino una península ínfima dentro del Viejo Mundo, y que aquella zona no era tierra de nadie sino tierra del Rey. Desalentados como nadie emprendieron tristemente el camino a casa, sin embargo, antes de que llegaran el Rey sintió compasión y cedió ese pequeño espacio a los grekerianos en recompensa de su esfuerzo, a cambio de un poco de madera y textiles, la especialidad del reino. El rey de Grekeria, al oír tales desventuras decidió nombrar a la zona el Valle de Lüdverbeich en honor a la exclamación del desconocido pionero, declarado héroe nacional. Nadie sabe qué significa aquella expresión, ya que la lengua murió junto a su gente después de la Guerra Civil que enfrentó literalmente a una mitad del pueblo liderada por el Rey junto a otra mitad liderada por la Reina, la Guerra dejó como vencedores a una malograda Reina que se desangró en la última batalla, luego vino la catástrofe de la Peste Negra que destruyó a la población restante, que ansiaba la estabilidad política luego del altercado de proporciones meteóricas. Se asume que equivale al “Eureka” de Arquímedes. Tiempo después llegó un tal Zacarías Santoro, un comerciante español con ansias de fundar su propio pueblo, llegó al Valle de Lüdverbeich, ahora en posesión de España luego de la autodestrucción de Grekeria y decidió instalar su pueblucho allí, a las orillas de un pequeño monte de unos dos mil metros sobre el nivel del mar y de un lago enorme y majestuoso, le puso Siempreverde y sentó cabeza junto a su esposa, sus siete hijos, amigos cercanos y otros curiosos errantes que se unieron en la travesía.

sábado, 26 de enero de 2008

Garfield...


Definitivamente mi ídolo, mi modelo a seguir.

[Sin título]-Prólogo

[Bueno este es un cuento que llevo escribiendo desde hace bastante tiempo ya...bueno en realidad ha sido como 1 mes y en escribir tal cual he pasado como 4 horas xD...está separado en partes o "capítulos" porque me dio la gana y creo que le da cierto estilo...pensaba terminarlo antes y ponerle título pero al ritmo que voy estoy captando que no lo voy a terminar nunca xDDD. Enjoy]

[Nota del 2019: Efectivamente nunca lo terminé. Menos xD más UwU]

Prólogo
- Si fuera un fantasma, no me vendría a meter acá.
- ¿Por qué no? Si este lugar es hermoso.
- Por eso mismo.
Ana miró a Damián por un instante, se iba a enojar con él pero recordó que él no era lugareño, por tanto no conocía la famosa historia del Violinista Errante.
- Además él no es un fantasma, es un espíritu – dijo Ana.
- Son la misma cosa.
- No porque los fantasmas son almas en pena, éste es un espíritu – replicó la joven.
- Entonces… ¿No tiene penas? - Preguntó dubitativo el joven extranjero.
Llegaron a la cima del monte, se veían las luces de Siempreverde a lo lejos, sin embargo no obstruían la vista del cielo, hermosamente estrellado, pero en ese instante y en ese lugar, los astros no eran más que simples perlas que magnificaban a la ya magnífica Luna; omnipotente, hermosa y blanca como ninguna. Ana sintió la cálida brisa de esa noche de verano acariciar su rostro, su torso, su piernas, aliviándole todas las penas y dolores habidos y por haber; ella se sentó lentamente en el pasto con armonía absoluta y miró con esos hipnotizantes ojos del color del ámbar a su amado.
- ¿No ves? Este lugar es hermoso- le dijo con una sonrisa que le atravesó el corazón.
Damián miró a esa mujer, con un aura etérea que la embellecía hasta igualarla con la hermosura de aquella enorme esfera de plata que los iluminaba, realmente en ese momento el se sintió desfallecer ante esa imagen de perfección y, con el corazón hinchado de tanto amor y regocijo, se sentó a su lado.
- Pero no más que tú, mi amor.
- Cállate, que ya viene - dijo con una risita la joven.
Y antes de que pudiera pronunciar palabra, ella le besó la boca y la tapó con su índice luego de tal acto de amor. Damián, perplejo, no halló nada mejor que callar y esperar.
Sopló una brisa fuerte como un huracán y gentil como la seda que, para el asombro del extranjero y placer de la nativa, acarreaba consigo una melodía más despacio que el sonido que producían las hojas en los árboles al mecerse con el viento y que, no obstante, conocía muy bien su camino, llegando directamente al tímpano, para rodear a todo organismo que hallara en su ruta hacia el infinito con su cuerpo, lleno de emociones y memorias. El joven quedó paralizado ante tal melodía, llegando a creer que era un estupefaciente de los más potentes.
No estaba del todo equivocado, después de todo.
Mientras soplaba el aire, él sintió como todos sus sentidos eran dominados sin resistencia alguna por ese conjunto de notas. Primero fue el olfato, gobernados por el olor a jazmín; le siguió el gusto, con su boca que parecía bañada en amaretto; luego cedió el tacto, con la piel enrollada en un líquido placentero inexistente; acto seguido sucumbió la vista, teniendo visiones de la luna, un violín, unos labios, una sonrisa, un beso.
- ¿Qué sucede?
- Es la Serenata a Nadia.
- No comprendo.
- Pronto lo harás.
- ¿Por qué tanto enigma?
- Porque yo no tengo ninguna forma de explicarte lo que pasa, eso lo tendrás que aprender tú – Dijo Ana – Sostén mi mano, te amo.
- Yo también, pero debo decirte que no pensaba que consumieras una droga tan fuerte, o que consumieras en absoluto – bromeó Damián.
- El amor es la droga más fuerte - dijo Ana.
Damián apenas logro discernir lo que su novia le dijo, puesto que su conciencia se sumía más y más en aquella melodía, en aquella serenata, la Serenata a Nadia.

martes, 22 de enero de 2008

Aaaaaaaay la memoria....o la falta de ella

Siempre me pasa esto, tenía un millon de ideas sobre las cuales escribir e incluso pensaba hacer un reportaje especial sobre mi estadía en gringolandia relacionado con la política y varios otros asuntos misceláneos, pero se me olvidó sobre lo que iba a escribir. Fuck.

PD: Aunque debo decir que me dio otra idea sobre la cual escribir, aunque sea un artículo de...2 líneas y media -.- . Fuck x2.

sábado, 12 de enero de 2008

Macondeando por ahí

En un lugar de Chile cuyo nombre no quiero acordarme...bueno en realidad sí pero se me olvidó.
...
Ya bueno si me acuerdo pero lo voy a mantener en secreto porque me vino la onda enigmática.

En fin, en un lugar de Chile cuyo nombre no voy a divulgar, husmeando por ahí andaba buscando alguna entretención literaria, ya me había leído un par de ediciones antiguas del The Clinic pero quedé con gusto a poco.

De puro incauto me atreví a abrir un cajón.
Esa fue mi perdición.

Sacado un libro había,
forrado como mis cuadernos de antes
Y mientras leía
descubrí que era de García Márquez

Me obsesioné con 100 Años de Soledad, pensaba hojearlo un ratito pero Macondo con las invenciones locas de Melquíades y la pasión desmedida de José Arcadio Buendía me aspiró a una historia como pocas. Solo 3 libros han sido capaces de perturbar mi alma: Mi Planta deNaranja-Lima, Fatamorgana de Amor con Banda de Música y este libro, terminé de leerlo a eso de las 3 de la madrugada y descubrí que estaba angustiado, por la puta el libro bueno.

Y García Márquez es un conchatumadre, no sé como lo hace, el hueón mete sexo a cada rato y de las formas más sórdidas y descaradas, pero lo hace sonar romántico. Como la parte en donde estaba el personaje X con esta otra personaje Y y en vez de decir "ella sintió su erección punteándola por detrás" pone "y él la abrazó, ella se trato de apartar pero él la abrazo aún con más fuerza. Y entonces ella lo sintío".

Hueón seco, la cago. Nada de Shakepseare acá.

PD: soy un maldito poeta.